La actual administración que preside el alcalde Raúl Gómez Giraldo emprenderá en poco la remodelación de la Plaza Mayor José María Córdova. Este proyecto que costará aproximadamente 1.700 millones de pesos le cambiará la cara al corazón de El Santuario. En esta edición de EL SANTUARIANO se publica una amplia información sobre las obras que contempla dicha remodelación.
Los mismos diseñadores del proyecto le dijeron al alcalde que la construcción de las obras era la parte inicial y quizás la más fácil. Queda hacia adelante el gran reto de mantener y conservar la Plaza Mayor como la verdadera sala de recibo. Sobre este desafío queremos llamar la atención en esta nota editorial.
La Plaza Mayor José María Córdoba representa un trozo de la historia de El Santuario y de Colombia. En ella y en susalrededores el General José María Córdova libró su último combate por sus ideales republicanos y democráticos. El ofrendó su vida, igual que muchos santuarianos y orientales.
La Plaza Mayor José María Córdova es Tierra de Libertad. Debe ser lugar fecundo para el ejercicio de la democracia. Es el espacio para el encuentro de la ciudadanía, para el diálogo constructivo y la discusión civilizada de los más nobles ideales. No puede convertirse en un espacio privado para realizar actividades que impidan el ejercicio ciudadano del encuentro y el diálogo. Sólo en acontecimientos excepcionales deberá ser ocupado por actos masivos que de alguna manera están en contravía de su propósito fundamental.
Ojalá las actividades deportivas y artísticas se desarrollen en los escenarios que fueron construidos para ello. Ojalá en las Fiestas del Retorno no se abuse ahora que la Plaza Mayor será remodelada. Ojalá no se convierta en un sitio para la presentación de artísticas ligadas al consumo de alcohol. Ojalá los parqueaderos sean para los visitantes y no para los residentes. Ojalá que las calles aledañas no se conviertan en parqueaderos públicos que impidan llegar con fluidez a la Plaza Mayor.
El ornato y el cuidado de la Plaza Mayor es otro desafío. Por esto la Sociedad de Mejoras Públicas y EL SANTUARIANO emprenderán una campaña cívica para este escenario ciudadano se conserve limpio, para que todo el amoblamiento esté siempre en excelentes condiciones, para que se haga un estricto control del ruido, en una palabra que se respete el espacio público.
El espacio público es el de todos. El alcalde ha expedido varios decretos para recuperar ese espacio para el disfrute de la comunidad. Ahora le compete expedir normas y emprender campañas educativas para que se cumplan los propósitos que invoca al remodelar la Plaza Mayor José María Córdova.
Esta es una excelente oportunidad para firmar el Pacto Ciudadano por el Espacio Público. Las instituciones, los comerciantes, los moradores de la Plaza y la ciudadanía en general deberán suscribir el acta que los compromete con la nueva Plaza Mayor José María Córdova.
Este Pacto deberá firmarse en el acto de inauguración luego de una amplia socialización. Deberá divulgarse para que los santuarianos y los visitantes conozcan las reglas del juego limpio que hará posible que la Plaza Mayor sea el punto de encuentro para el diálogo ciudadano, la deliberación libre y el disfrute de la comunicación interpersonal.
El Pacto Ciudadano deberá ser la carta de navegación del Comité que se cree para ejercer una veeduría permanente y le sirva a la Alcaldía en la gestión cívica y en la relación directa con los actores principales.
Quedan responsabilidades compartidas. Al Señor Alcalde, le corresponde liderar esta gestión cívica. Y a los ciudadanos colaborar con el cuidado de las obras y con apoyo a la Municipalidad. A partir de esta remodelación El Santuario tendrá que reflexionar sobre el caos reinante en el espacio público de la población. Basta ver qué pasa en las calles, cómo están las aceras, qué aspecto muestran los frentes de las residencias y edificios, cómo están puestos los avisos y los parasoles, qué actividades perturbadoras de la convivencia ciudadana se realizan en calles y parques. En fin, hay muchas más tareas pendientes para las autoridades y para la ciudadanía.
EDITORIAL EDICIÓN 472.