Las elecciones de octubre
Las elecciones del próximo 30 de octubre tienen una gran importancia para los municipios y las regiones. En esta jornada de la democracia se eligen alcaldes, concejales, gobernadores, diputados y, además, en las principales ciudades del país se integran las Juntas Administradoras Locales.
Los ciudadanos podemos y debemos votar por los mejores gobernantes, en la jornada más importante de nuestra democracia. Votamos por una persona y por un programa de gobierno. En esta fecha tenemos el poder de elegir, de escoger entre las distintas opciones. Quien salga elegido en El Santuario, orientará los destinos de nuestro municipio en los próximos años.
Es una decisión vital y por esa razón cada ciudadano tiene el deber de analizar las distintas propuestas planteadas como solución y atención a los problemas más sentidos de la población. También, mirar las hojas de vida y el trabajo desarrollado en las distintas posiciones.
En esta edición abrimos las páginas para que los distintos candidatos a la alcaldía expongan sus propuestas fundamentales. Igualmente publicamos una amplia información sobre los comicios y las aspirantes al concejo y los santuarianos que quieren llegar a la Asamblea Departamental.
En estos últimos días de la campaña electoral los candidatos se dedican a conseguir la adhesión ciudadana con la exposición de sus propuestas. Y los ciudadanos, el deber de tomar la decisión, en conciencia, sobre quien merece el apoyo para que atienda los problemas de seguridad, educación, salud, recreación, obras públicas, servicios públicos, planeación y demás asuntos de interés general.
El ciudadano también debe estudiar y capacitarse sobre cómo ejercer su derecho el día de elecciones. El manejo del tarjetón es crucial para que el voto sea válido y no corra el riesgo de ser contabilizado como nulo por ignorancia o error del elector.
El 30 de octubre se sabrá quién es el nuevo alcalde y quiénes los concejales. Los elegidos asumirán el compromiso de mejorar el bienestar y la convivencia de los santuarianos. De mejorar los indicadores sociales y de hacer respetar los intereses de la comunidad frente a los intereses particulares.
El alcalde elegido lo será de todos los santuarianos, no podrá ser el mandatario del partido o movimiento que lo eligió. Será el gobernante que regirá los destinos del Municipio apoyado en su programa de gobierno que se convertirá desde ese momento en el plan de desarrollo que liderará conjuntamente con el Concejo en beneficio de la población.
Editorial 2:
Qué pasa con las vías
En primer término, en la zona urbana se necesitan vías que descongestionen la parte central de la población. La vía intermedia, entre la Virgen del Carmen y el Hospital es un proyecto que no despegó en la actual administración, a pesar de las intenciones del alcalde Raúl Gómez Giraldo.
La urgencia es reconocida por los candidatos a la alcaldía, hasta el punto que contemplan su construcción en sus respectivos programas de gobierno. Ojalá se materialice y se adelante con las especificaciones adecuadas para recuperar el tiempo perdido.
Hay dos acciones adicionales que deben tener en cuenta los próximos alcaldes y secretarios de planeación. Se trata de hacer cumplir las normas de construcción contempladas en el Plan de Ordenamiento Territorial. En el pasado hubo tanta laxitud que salta a la vista el desorden urbano, el deterioro del patrimonio arquitectónico y del espacio público.
Con respecto al espacio público coincidimos con los críticos que reclaman hacer cumplir las normas de tránsito. No hay derecho que muchas vías se hayan convertido en parqueadero público. Las calles son para transitar las personas y los vehículos.
Es común que los vehículos, incluyendo motocicletas y bicicletas ocupen las aceras y los peatones tengan que circular por la calle. Y también es frecuente y los conductores se vean en dificultades porque estacionan los carros en vías de tráfico constante.
Hay dos vías que es urgente que las autoridades, comenzando por el alcalde y el concejo, pongan en la agenda de necesidades prioritarias: las vías a El Carmen de Viboral y a El Peñol. Poco se ha escuchado en los últimos años, solo promesas que no aterrizan ni se cumplen.