Editoriales de la Edición de octubre
10/28/2011
El Santuariano (El Santuariano)

Las elecciones de octubre

Las elecciones del próximo 30 de octubre tienen una gran importancia para los municipios y las regiones.  En esta jornada de la democracia se eligen alcaldes, concejales, gobernadores, diputados y, además, en las principales ciudades del país se integran las Juntas Administradoras Locales. 

Los ciudadanos podemos y debemos votar por los mejores gobernantes, en la jornada más importante de nuestra democracia. Votamos por una persona y por un programa de gobierno. En esta fecha tenemos el poder de elegir, de escoger entre las distintas opciones. Quien salga elegido en El Santuario, orientará los destinos de nuestro municipio en los próximos años.

Es una decisión vital y por esa razón cada ciudadano tiene el deber de analizar las distintas propuestas planteadas como solución y atención a los problemas más sentidos de la población. También, mirar las hojas de vida y el trabajo desarrollado en las distintas posiciones.

En esta edición abrimos las páginas para que los distintos candidatos a la alcaldía expongan sus propuestas fundamentales. Igualmente publicamos una amplia información sobre los comicios y las aspirantes al concejo y los santuarianos que quieren llegar a la Asamblea Departamental.

En estos últimos días de la campaña electoral los candidatos se dedican a conseguir la adhesión ciudadana con la exposición de sus propuestas. Y los ciudadanos, el deber de tomar la decisión, en conciencia, sobre quien merece el apoyo para que atienda los problemas de seguridad, educación, salud, recreación, obras públicas, servicios públicos, planeación y demás asuntos de interés general.

El ciudadano también debe estudiar y capacitarse sobre cómo ejercer su derecho el día de elecciones. El manejo del tarjetón es crucial para que el voto sea válido y no corra el riesgo de ser contabilizado como nulo por ignorancia o error del elector.

El 30 de octubre  se sabrá quién es el nuevo alcalde y quiénes los concejales. Los elegidos asumirán el compromiso de mejorar el bienestar y la convivencia de los santuarianos. De mejorar los indicadores sociales y de hacer respetar los intereses de la comunidad frente a los intereses particulares.

El alcalde elegido lo será de todos los santuarianos, no podrá ser el mandatario del partido o movimiento que lo eligió. Será el gobernante que regirá los destinos del Municipio apoyado en su programa de gobierno que se convertirá  desde ese momento en el plan de desarrollo que liderará conjuntamente con el Concejo en beneficio de la población.

Hay fundadas esperanzas en la población para que sigamos avanzando en planeación urbana, movilidad, seguridad ciudadana, mejoramiento de las vías urbanas y rurales, y en no desfallecer en los programas vitales de educación, salud, recreación y empleo.
 
El gobernante tendrá la obligación de rendir cuentas periódicamente y en el momento en que lo solicite cualquier ciudadano. Y los ciudadanos, la obligación de estar vigilantes para que los recursos públicos sean bien invertidos, es decir, con eficiencia y sin corrupción.
 
Al actual alcalde, Raúl Gómez Giraldo, le restan  unas pocas semanas. En la próxima edición analizaremos su gestión.


Editorial 2:


Qué pasa con las vías

 

Uno de los más complejos problemas que afronta El Santuario es de las vías. Es un mal general: la zona urbana está embotellada; los caminos y carreteras veredales están en malas condiciones casi sin excepción; la doble calzada no avanza entre Marinilla y El Santuario;  la rectificación y pavimentación de la carretera  a El Carmen de Viboral no se ha vuelto a hablar, igual de la vía a El Peñol.

En primer término, en la zona urbana se necesitan vías que descongestionen la parte central de la población. La vía intermedia, entre la Virgen del Carmen y el Hospital es un proyecto que no despegó en la actual administración, a pesar de las intenciones del alcalde Raúl Gómez Giraldo.

La urgencia es reconocida por los candidatos a la alcaldía, hasta el punto que contemplan su construcción en sus respectivos programas de gobierno. Ojalá se materialice y se adelante con las especificaciones  adecuadas para recuperar el tiempo perdido.

Hay dos acciones adicionales que deben tener en cuenta los próximos alcaldes y secretarios de planeación. Se trata de hacer cumplir las normas de construcción  contempladas en el Plan de Ordenamiento Territorial. En el pasado hubo tanta laxitud que salta a la vista el desorden urbano, el deterioro del patrimonio arquitectónico y del espacio público.

Con respecto al espacio público coincidimos con los críticos que reclaman hacer cumplir las normas de tránsito. No hay derecho que  muchas vías se hayan convertido en parqueadero público. Las calles son para transitar las personas y los vehículos.

Es común que los vehículos, incluyendo motocicletas y bicicletas ocupen las aceras y los peatones tengan que circular por la calle. Y también es frecuente y los conductores se vean en dificultades porque estacionan los carros en vías de tráfico constante.

Creo que la movilidad se puede mejorar prohibiendo el parqueo de vehículos en estas calles aledañas a la Plaza José María Córdova. Mejor dicho, aplicando las sanciones a los infractores. Pero antes, los propietarios y conductores de vehículos debieran tener sentido común y espíritu cívico y de conveniencia para guardar los vehículos en parqueaderos y no dejarlos en el espacio público. Las vías están destinadas a la circulación vehicular y las aceras son para los transeúntes.
 
En la zona rural los caminos y carreteables están deteriorados, no obstante el compromiso de los vecinos y de la administración local por hacer el trabajos de sostenimiento. Aquí e requiere imaginación y recursos económicos y técnicos para recuperar estas vías, muchas de las cuales quedan fuera de uso con los primeros aguaceros.
 
El estado general de deterioro de los caminos y carreteables que comunican las veredas con la zona urbana encarece los costos de transporte de los productos y dificulta el desplazamiento de los campesinos, que prácticamente quedan aislados cuando las vías de cierran.

Hay dos vías que es urgente que las autoridades, comenzando por el alcalde y el concejo, pongan en la agenda de necesidades prioritarias: las vías a El Carmen de Viboral y a El Peñol. Poco se ha escuchado en los últimos años, solo promesas que no aterrizan ni se cumplen.
 
Estas dos carreteras son vitales para la comunicación de los santuarianos con la zona de embalses y con el vecino municipio de El Camen de Viboral, en donde siete asiento la Universidad de Antioquia, sede del Oriente. Además que incluye en el desarrollo económico vastas zonas dedicadas a la agricultura y a la ganadería y vistosos paisajes propios para el ecoturismo.
 
Con respecto a la doble calzada, hemos esperado con paciencia el avance la obra que está paralizada en el tramo entre Marinilla y El Santuario desde hace muchos meses. Por fortuna la vía está en buenas condiciones, pero todos reclamamos que la doble calzada se construya prontamente.